Estrés en peces

¿Somos conscientes de que los peces también pueden sufrir estrés? 

Pues sí, pese a que no son expresivos, hay una serie de conductas que debemos tener en cuenta para determinar si nuestro pez está estresado o no. Su determinación es enormemente importante ya que ese estrés puede derivarle en enfermedades muy graves o incluso la muerte, sin saber exactamente el motivo.


Técnicamente, el estrés se compone de una serie de alteraciones que sufre cualquier ser vivo en un estado de cansancio mental o físico, provocado por ambientes que no nos reconfortan o un exceso de actividad superior al que estamos acostumbrados. Los peces, por consiguiente, tienen sus propios factores que pueden provocarles ese peligroso estrés.

 

Como decíamos, los peces que sufren esta alteración pueden sufrir patologías graves sin que, por desgracia, nos demos cuenta e incluso, pueden morir sin esperarlo. ¿Por qué? Pues bien, ese estrés desencadena una serie de factores que hacen que su sistema orgánico se altere, afectando a su sistema inmunológico gravemente, el cual, se debilita y provoca que el pez se quede de ese modo indefenso frente a los posibles agentes patógenos.

 

Destacar que el nivel de estrés depende mucho de la especie de pez ya que hay especies que se adaptan mejor a esos desniveles pero, si quieres o tienes un acuario, deberías informarte de la propensión al estrés que tiene cada tipo de pez.

 

Existen diferentes tipos de estrés:


  • Estrés Social:

Se genera por el número de la población, así como por la jerarquía de los peces dentro de un grupo, siendo causa de competencia por el alimento y el espacio, por lo tanto, trae como consecuencia estrés fisiológico en los integrantes de la pecera.


  • Estrés Físico:

Ocurre por cambios en parámetros ambientales como la temperatura, los niveles de oxígeno y pH del agua. Cuando la temperatura del acuario se eleva, hay menos cantidad de oxígeno disuelto en el agua, afectando las estructuras como el epitelio lamelar de las branquias, y provocando enfermedades en órganos internos como el hígado, el páncreas y los riñones.



  • Estrés Químico:

Se produce por una contaminación interna y externa del agua. Los contaminantes químicos y orgánicos pueden provocar cambios bioquímicos y estructurales que traen como consecuencia diferentes enfermedades.


  • Estrés Trumático:

Existen muchas referencias a lesiones traumáticas en organismos acuáticos por canibalismo o elementos peligrosos en estanques o acuarios. Las lesiones constituyen una vía de entrada para agentes patógenos como bacterias, virus, hongos o protozoos.




  • Estrés Nutricional:

Los problemas de degradación o pérdida de nutrientes y vitaminas son comunes en el acuario, como consecuencia del mal manejo del alimento, por lo que es muy importante que les des una dieta variada y adecuada, adaptada a las especies que habitan en el acuario.

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